El dominio colombiano le dio la razón al técnico en cuanto a la nómina titular y confirmó las palabras del capitán en una rueda de prensa luego de la derrota ante Japón: sin duda somos un equipo más contundente y peligroso cuando tenemos a los 11 jugadores en la cancha.
Por. José Pacheco Martínez

La Selección Colombia salió el domingo 24 de junio con el duro golpe que significa empezar perdiendo en un campeonato donde no hay espacio para el error, las amenazas de muerte contra Carlos Alberto Sánchez -luego de que saliera expulsado tempranamente en el partido contra Japón- la preocupación del estado físico de James Rodríguez y Juan Guillermo Cuadrado, y la necesidad imperante de conseguir la victoria contra una selección polaca que en el papel lucía mucho más fuerte físicamente y que previsiblemente apelaría al choque y el juego largo procurando sacarle ventaja a la envergadura corporal de Robert Lewandowski.

El equipo titular presentó cuatro cambios en relación a la nómina del debut, justamente para enfrentar el fútbol físico y de mucho contacto que propondrían los gigantes polacos. El primero de ellos fue la inclusión de Jerry Mina en la zaga, los otros tres fueron en la zona medular: Abel Aguilar regresó a su posición natural desde que debutó en la Selección Colombia sub 17 hace ya más de 15 años, a su lado se hizo presente y de qué manera el cartagenero Wilmar Barrios y el regreso de James Rodríguez a la zona de armado, la última variante.

Los primeros 20 minutos fueron de control total de los polacos, quienes apelaron como ya se ha dicho a explotar la fortaleza aérea de Lewandowski, su goleador: de  camino al Mundial anotó 17 tantos, no obstante, los cambios efectuados por José Pekerman dieron resultado: hasta ese momento de iniciativa de Polonia, los centros al área fueron controlados por Jerry Mina, quien se convirtió en la figura de la primera parte, no solo por su impecable trabajo defensivo, sino también por haber anotado a los 40 minutos el primer gol del partido, aprovechando un magistral centro del 10 nacional.

Para la segunda parte, sin las responsabilidades en marca que les fueron confiadas en el primer partido, que en este juego fueron asumidas de manera efectiva por Matheus Uribe, quien ingresó luego de la lesión de Aguilar y Wilmar Barrios, jugador que reemplazó a Jefferson Lerma en la titular, el trío James, Cuadrado y Quintero trató de explorar todas las opciones ofensivas propias de su talento, provocando errores frecuentes en  las zonas defensiva y media de Polonia, que ante el dominio colombiano empezó a desesperarse, a atacar desordenadamente y a regalar espacios.

El gol más esperado en Colombia

Al minuto 69 llegó el gol más esperado por todo un país: el gol en un Mundial del Capitán de la Selección Colombia de Fútbol, Radamel Falcao García. Atrás quedaron cinco largos años de lucha y sufrimiento, atrás quedaban las temporadas infructuosas en Chelsea y Manchester United, atrás quedaban todas las críticas a su estado y forma física de hace unos meses, en silencio quedaban todas las voces que solicitaban de Falcao un paso al costado y declinar del fútbol a nivel profesional.

Una pelota que se recupera en el fondo, un Santiago Arias confiado por su actuación fenomenal transporta hasta la mitad de la cancha y entre dos polacos la pasa a Juan Fernando Quintero, quien entre líneas con un pase milimétrico de esos que solo los grandes armadores saben poner, habilita al capitán tricolor quien con la parte externa del zapato derecho patea la pelota que hace una curva hacia adentro y a ras de piso se va hasta el fondo de la red. Sueño cumplido. El estadio un 70% de amarillo estalla en júbilo y todos los jugadores de campo se unen alrededor del líder en un abrazo fraterno, en un abrazo de respeto y admiración que habla de lo unido que está el grupo.

La mirada del hombre que celebra el segundo gol de su equipo en el Mundial -en una situación complicada de cara a la última fecha-, es la misma cara inocente de aquel niño que entrevistado por primera vez para la televisión nacional en un campeonato de fútbol infantil donde su equipo salió campeón y él como siempre goleador, soñaba primero con asistir a la cita orbital y luego, como todo delantero anotar un gol. La misma cara de aquel hombre que faltando 15 días para el Mundial en Brasil se bajó de la convocatoria por una grave lesión. La misma cara del hombre que con gallardía y temor de Dios ha perseverado por un sueño y lo ha conseguido.

Tal vez sea un tanto atrevido calificar este como el gol más importante de la fructífera carrera futbolística de Falcao, pero a mi modo de ver este gol es mucho más importante que aquel marcado en el estadio Metropolitano de Barranquilla el 11 de octubre de 2013 a las 5:50 de la tarde, al minuto 38 del segundo tiempo para empatar el partido ante Chile y clasificar a la Selección a un Mundial luego de 16 años.

Hasta ese momento, el marcador era un justo premio para el equipo colombiano que después del gol de Mina había tomado las riendas del partido, muy a pesar de los frecuentes pelotazos, estilo de juego poco utilizado por el combinado nacional y que por lo infructífero fue cuestionado por personajes como Pibe Valderrama y René Higuita. El trámite del partido y lo mostrado por el equipo de Pekerman: organizado en defensa, contundente en el medio campo con la dupla Barrios/Uribe y efectivo en la ofensiva con Quintero, James y Cuadrado,este último el más incisivo de todos.

Su excelente partido quedaría confirmado al minuto 75. James Rodríguez lucha y gana una pelota en el medio campo, levanta la mirada y cambia de frente, encontrando bien posicionado en la banda derecha al hombre deChigorodó(Antioquia), quien acelera para alcanzar el balón y como en su mejores tiempos define con un remate potente para decretar el lapidario 3 – 0. De esta manera, tanto Juan Guillermo Cuadrado como James Rodríguez descartaron cualquier insinuación negativa respecto de su condición física. Los 15 minutos restantes debido a la lesión de Ospina  fueron de preocupación y trámite hasta que el árbitro acabó el partido.

Muy a pesar de la calificación emitida por la Fifa respecto de la figura del partido, el jugador de la Juventus disputó el encuentro a un nivel bastante alto, similar al de aquel joven que recién llegado a Europa brilló con luz propia en el Lecce.

El dominio colombiano confirmó las palabras del capitán en una rueda de prensa luego de la derrota ante Japón en el debut: sin duda somos un equipo más contundente y peligroso cuando tenemos a los 11 jugadores en la cancha. Tan ciertas resultaron ser las palabras del ‘Tigre’, que Gary Lineker, legendario futbolista inglés, cambió la opinión emitida respecto del rival más difícil para Inglaterra en segunda vuelta, señalando que ya no era Bélgica como había dicho al inicio del campeonato, sino Colombia, luego de ver la contundente victoria ante Polonia.

Habiendo cumplido el objetivo de ganar ante Polonia, la Selección Colombia tiene el jueves la dura tarea de mantener el orden táctico y no sucumbir ante la fortaleza física propia de los equipos africanos. Senegal aparecía desde el sorteo como el rival más duro al que había que enfrentar y creo que así tendrá que leerlo Pekerman a quien después del fracaso contra Japón le funcionaron las variantes.

*Comentario: Las amenazas de muerte contra Carlos Alberto Sánchez luego de la expulsión en el primer partido de la Selección Colombia en el Mundial de Rusia; las manifestaciones agresivas y mensajes grotescos que recibieron Wilfredo Caballero y su familia en redes sociales luego que el guardametas se equivocara en un rechazo que derivó en el primero de los tres goles que encajó ante Croacia y las agresiones de varios aficionados argentinos a un croata mientras se desarrollaba el partido que su Selección Nacionalperdió contra el equipo europeo, pueden entenderse como las consecuencias adversas del excesivo mercantilismo y la pomposa exposición mediática a la que son sometidos algunos deportistas: daños colaterales del Capitalismo Salvaje.

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